GRIT: éxito, pasión y constancia

    ¿Qué puedo hacer hoy para que mi hijo sea exitoso en la vida? Muchos padres nos hacemos constantemente esta pregunta. Pero, más allá de preguntarnos esto, debemos conocer qué es lo que realmente determina el éxito en la vida de las personas. Por mucho tiempo, se ha creído que las personas con “talento natural” o un coeficiente intelectual alto, ya sea innato o heredado, son más propensas a alcanzar el éxito en sus vidas. Pero ¿qué tan cierta es esta afirmación?

Infografía sobre el GRIT

    La psicóloga Angela Duckworth popularizó el término GRIT en su libro “Grit: el poder de la pasión y la perseverancia”. En él explica que solemos confundir el éxito con el talento innato, cuando en realidad existe un ingrediente mucho más determinante. Ese ingrediente es el GRIT.

    No existe una traducción exacta al español, aunque suele asociarse con palabras como determinación, tenacidad o agallas. Sin embargo, el concepto va mucho más allá. Duckworth define el GRIT como la pasión y la perseverancia para alcanzar metas a largo plazo. Una persona con GRIT es perseverante, esforzada, resiliente y capaz de aprender de sus errores.

    Según Duckworth, esta cualidad se compone de dos ingredientes clave: la pasión y la perseverancia. La pasión es descrita como un interés profundo y duradero; es eso que le da dirección a nuestra brújula interna. La perseverancia es la capacidad de seguir adelante aun cuando las cosas se ponen dificiles. Esto no significa que el talento no entre en juego en la ecuación. Lo es. Pero tiene menos peso cuando lo comparamos con la pasión y el esfuerzo. El esfuerzo cuenta doble. Duckworth lo resume en la siguiente fórmula: Talento x esfuerzo = Habilidad; Habilidad x esfuerzo = Logro. El esfuerzo aparece dos veces en la ecuación.

¿Cómo podemos fomentar el GRIT en nuestros hijos? Existen tres elementos clave para cultivarlo:

  • El autocontrol: me sirve para ser más paciente, parar, esperar y no buscar una gratificación inmediata.
  • La pasión: me sirve para encontrar el porqué de mis acciones, para moverme en torno a una meta.
  • La perseverancia: me sirve para continuar repetidamente aun cuando fallo o cuando las cosas puedan mostrarse dificiles.

    Como lo vemos, es una habilidad construida con esfuerzo, tiempo, práctica y acompañamiento. No es algo que se desarrolla de la noche a la mañana. La presencia de un adulto que confie en el niño y crea en su capacidad es fundamental en este proceso.

    Como padres y maestros, nuestra responsabilidad es grande. Tenemos el poder de influir profundamente en el desarrollo del carácter de nuestros hijos. Es por esto que les resumiré a continuación algunos aspectos que podemos tomar en cuenta para inculcar en nuestros niños los ingredientes que conforman el GRIT:

  • Calidez: Todo niño necesita un ambiente amoroso y de aceptación donde desarrollarse. Para ser perseverante, primero hay que creer que uno puede lograrlo. Hagamos que nuestros hijos se sientan amados, dignos de confianza y valorados por lo que son.
  • Respeto: Implica reconocerlo como un individuo único, con derechos, emociones y pensamientos propios. El respeto construye seguridad interior.
  • Retos: Como padres, podemos ayudar a nuestros hijos a asumir retos alcanzables, pero suficientemente desafiantes para que los impulsen a crecer. Una competencia con ellos mismos para ser mejores que ayer.
  • Autoridad: Basemos nuestra autoridad en la experiencia y el conocimiento, no en el poder. Con autoridad enseñémosles a priorizar, a cumplir, a terminar y a no darse por vencidos cuando el camino se torna complicado.
  • Mentalidad de crecimiento: Las personas con mentalidad de crecimiento aman los retos y ven los fracasos como oportunidades de aprendizaje. Elogiemos el esfuerzo, dejémosles ver su talento, no critiquemos sus equivocaciones y utilicemos sus errores como oportunidades de aprendizaje.
  • Modelaje: No podemos esperar que nuestros hijos luchen por sus sueños, sean perseverantes y esforzados si no nos han visto a nosotros, como adultos, hacerlo.

    No olvides que el éxito no es un destino reservado para los talentosos. Formar hijos con GRIT no significa exigir perfección, sino acompañarlos a descubrir su pasión, enseñarles a tolerar la frustración y recordarles que el fracaso no es el final, sino parte del camino.

    Porque más allá del éxito, queremos niños fuertes, apasionados, perseverantes y capaces de construir la vida que sueñan.

Jacqueline Mansilla de Salguero

Jacqueline Mansilla de Salguero
Orientadora escolar
campus z.16


Sobre nuestra visión educativa: En el Colegio Suizo Americano creemos firmemente que el verdadero éxito se construye con pasión y constancia. Cuando las familias se preguntan qué buscar en un colegio para mi hijo o cómo elegir un colegio en Guatemala, la respuesta trasciende la excelencia académica tradicional; radica en encontrar un entorno que forje el carácter y la resiliencia. Como uno de los mejores colegios zona 16 y San Cristóbal y un referente destacado entre los mejores colegios privados Guatemala, nuestro modelo educativo integra el desarrollo del GRIT en el día a día. Trabajamos como un trinomio indisoluble junto a los padres para asegurar que nuestros estudiantes no solo adquieran conocimientos de clase mundial, sino que desarrollen la perseverancia necesaria para transformar su potencial en un logro real.

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